miércoles, 30 de junio de 2010

CAPITULO 12: Because You Are Mine


Vanessa se sintió aliviada e incomoda a la vez. Aliviada por el hecho de que ya tenia lugar donde quedarse pero incomoda porque aquel muchacho de ojos celestes acababa de coquetear con ella en frente de su jefa, no quería que cuando este a solas con aquel muchacho el se aprovechara de ella.

--Ya no la molestes Chad! Va a pensar cualquier cosa de ti!—respuso Ashley-
--Tenes razón!, hahaha. Soy de hacer chistes vanessa, sino preguntale a mis amigo!—
-- Bueno ya es suficiente por hoy, que tal si le indicas el camino a tu departamento?—dijo Ash.
-- La acompaño mejor, vine en auto y afuera esta lloviendo, además yo ya iba para alla—dijo mientras se retiraba de la habitación.
--Buenisimo, entonces nessa nos vemos mañana a las 8 aquí en mi oficina?—
-- Por supuesto…Ash?---dijo vanessa tímidamente.
Ashley rio al notar la incomodidad de vanessa y dijo:
—Procuro no meterme en los asuntos ajenos, pero es evidente que no eres de aquí, Vanessa, no haces bien al ocultar tus sentimientos —señaló--si tienes algún problema... espero que decidas confiar en mí. Podría ayudarte.—concluyo la rubia.
—No puedo entender por qué eres tan amable con alguien a quien no conoces—contestó Vanessa.
—Pareces tan sola... —murmuró Ashley—. En el pasado, más de una vez me sentí así. Sea cual fuere el problema del que huyes, la situación no puede ser tan grave como parece.
--ni te imaginas..—finalizo vanessa.
--Espero que algún dia me cuentes!, ahora será mejor que vallamos con Chad antes de que se congele bajo la lluvia—bromeo Ashley.
-- Si será mejor, no quiero comenzar con el pie izquierdo--.
Salieron del despacho de Ashley y se dirigieron hacia la salida, y efectivamente el joven Michael ya las estaba esperando.
--Dios si que tardaron!—bromeo.
--Lo siento—respondió vanessa tímidamente.
A continuación emprendieron viaje hacia la casa de Chad. El viaje fue corto pero silencioso, ya que no tenían mucha confianza mutuamente como para ya habar de sus vidas…

martes, 29 de junio de 2010

CAPITULO 11: Because You Are Mine

Hola!!,como estan?,yo muy bien,como le fue?,a mi bie.....bueno maso,XD,porque digo tantas tonteria,ja!!,porque,y antes de que se me pase,bienvenida Alyssa!!,se me habia pasado la otra vez,XP,jaja,bueno dejo de decir tonterias y mejor pongo el cap verdad?.........pero antes,o despues,como sea,XD,pasen por esta wn,
http://misnovelitaszanessa.blogspot.com/  ;)

—No es sólo eso—agrego Ash-- Hay un no se qué distante en él que excita a las mujeres, cada una imagina que sólo ella podrá enamorarlo.— Vanessa escucho atenta, quizás lo que aquella rubia dijera podría servirle para su plan-- para Zac el teatro significa mucho más de lo que cualquier persona pueda llegar a suponer. Por supuesto que su vida ha sido un incesante desfile de mujeres, pero nunca ha tenido una aventura en la que se haya visto implicado su corazón.—finalizo Tisdale .

Sin duda, todo aquello facilitaba las cosas. Si el plan de Vanessa daba resultado, podría acostarse con el Zachary y marcharse sin sufrir complicaciones sentimentales.
—Ya está bien de hablar de Zac —dijo Ashley con energía, interrumpiendo los pensamientos de Vanessa— y dime nessa.. ya tenes en donde quedarte?--.
--- No todavía no tengo donde dormir, supongo que buscare un sitio al salir de aquí.—
--- Yo puedo recomendarte la casa de un amigo, su nombre es Chad Michael, esta buscando a una persona para alquilarle una habitación que tiene de mas, si quieres podrías ir ahí a averiguar—ofreció la rubia.
--Me encantaría—vanessa se sentía agradecida, estaba a punto de pedirle la dirección cuando fue interrumpida por unos golpecitos en la puerta—
--Ashley puedo pasar?—Pregunto una voz masculina—
--Adelante—contesto.
Cuando la puerta se abrió Vanessa se quedo observando al joven que ocupaba el marco de la puerta. Era bastante alto, rubio y de ojos celestes. Hudgens noto que esos ojos no le causaban, ni por asomo, el nerviosismo que los ojos de Zachary tenían en ella.

--Chad!—exclamo Ash sobresaltando a Vanessa—justo estábamos hablando de vos!,--
--A si?—pregunto el rubio.
--Si, te presento a Vanessa, ella trabaja aquí—
--Desde cuando? No la conocía Ashley! Como no me la presentaste?— bromeo
-- Ya tranquilo, no hace mas de 2 horas que trabaja aquí, y de eso queríamos hablar, Vanessa Chad Michael Murray, Chad Vanessa Montez—los presento.
--Un gusto—replico el joven.
--Igualmente—respondió la morena.
-- bueno, ya están presentados,-- interrumpió Ashley—Chad, vanessa acaba de llegar a la ciudad y no tiene donde quedarse, me preguntaba si vos podrías alquilarle la habitación esa que te sobra?—
--Tisdale! No me pongas en una situación incomoda—contesto su amigo. Vanessa se quedo petrificada en su lugar. ¿ que quería decir?¿que no quería que ella se quedara en su habitación?¿que no la encontraba normal o algo asi?—ya sabes que no hay problema, no deberías ni preguntarlo—continuo el rubio—y mas si mi inquilina va a ser una belleza como esta joven—finalizo. Vanessa se sintió aliviada e incomoda a la vez…

domingo, 27 de junio de 2010

CAPITULO 10: Because You Are Mine


—Dime qué sabes hacer y veré qué puedo hacer con el asunto de tu empleo…

Hablaron durante unos minutos. Ashley hablaba con rapidez, sonreía a menudo y daba muestras de una contagiosa e ilimitada energía,era sencilla y afectuosa.
--Vanessa—dijo Ashley con cariño—mira a mi me vendría bien un asistente personal tan aplicada como usted, tus habilidades pueden serle muy útiles a la señora Lyttleton, la encargada de crear y mantener el vestuario.—
--Puedo hacer todo eso y más.—contesto rápidamente la muchacha.
--Muy bien. Considérate parte de la compañía.--
El gritito de placer de Vanessa se vio pronto interrumpido al pensar en la reacción de Zachary cuando descubriera que trabajaba allí.
—¿No se opondrá el señor Efron?—pregunto tímidamente..
--Lo hablaré con él. Tengo todo el derecho a contratar a quien quiera.. asi que si tienes problemas con él o con cualquier otra persona, acude a mí de inmediato Nessa..Te puedo decir asi no? Tu puedes decirme Ash, o Ashley si quieres..—dijo Ashley amistosamente.
—Sí, señora. Quiero decir...Ashley—
Los ojos cafe de Tisdale brillaron divertidos.
--Asi me gusta..—rio -- no dejes que el título te impresione. A pesar de mi posición aquí en el Capital sólo soy la directora adjunta y el señor Efron el rey supremo.---sonrio ampliamente luego de la manera en la que había denominado a su amigo.
—¿cuánto tiempo hace que trabajas en el Capital?—pregunto Nessa.
—Hará cinco o seis años. —Al recordarlo, la expresión de Ashley se dulcificó—. ¡Qué alegria la mía cuando Zac me contrató como miembro de la compañía! Todos los actores y actrices de Londres querían trabajar a sus órdenes. Había desarrollado un estilo inigualable. Ahora lo imita todo el mundo, pero entonces era algo extraordinario.
--El señor Efron es un tanto ..intimidante--
—Y él lo sabe —replicó la otra mujer con ironía y la miró dubitativa—. Hay algo que debería advertirte sobre él. Tarde o temprano, la mayoría de las mujeres que trabajan en el Capital acaban imaginando que están enamoradas de Zac. Mi consejo es que procures no ceder a semejante tentación.
Vanessa sintió que le ardían las mejillas.
--Supongo que debe ser normal para una persona como él—
—No es sólo eso…

viernes, 25 de junio de 2010

CAPITULO 9: Because You Are Mine



--- Cuidado, o te cortarás. Ya barrerán eso más tarde.-----
Vanessa se volvió para contemplar a una mujer rubia, no mucho mayor que ella, ojos color café y la sonrisa cálida..
—Hola —saludó Vanessa, acercándose con curiosidad—. ¿Es usted actriz?
—Si, hasta donde yo se! —bromeo la simpatica rubia.
—¡Ah...! — dijo tímidamente vanessa ya que no sabia si reir o no. Los ojos de Vanessa se abrieron como platos al percatarse de que aquella mujer sólo podía ser Ashley Tisdale, la famosa actriz que había compartido cartel con el señor Efron en todo tipo de obras, desde comedias desenfadadas hasta tragedias. Aunque se decía que su marido, Jared Murillo, tenia mas que suficiente dinero para mantener a la mitad de Londres, se rumoreaba que a su mujer no le gustaba ser una mantenida.
—Miró a Vanessa intrigada—. Me ha parecido oír que le pedías empleo al señor Efron.
—Sí—reconoció ruborizada Vanessa, mientras se preguntaba qué más habría oído.
—Acompáñame al despacho... ¿Cómo te llamas?
—Vanessa Montez.
—Bueno, Vanessa, no eres el tipo de chica que suele venir al barrio de los teatros en busca de trabajo. Bien vestida, a todas luces educada.. ¿no te habrás escapado de casa, verdad?— pregunto Ashley.
Vanessa se sobresalto y agradeció que su acompañante no halla notado ese gesto por lo que solamente contesto:
—Oh, no —contestó Vanessa. No era exactamente una mentira, puesto que lo había hecho de la escuela, y no de casa, aunque no por ello dejó de sentirse incómoda por el engaño.—. Las circunstancias me han obligado a buscar trabajo donde sea... Y esperaba que pudiera ser aquí.
—¿Por qué en el Capital? —
-—Siempre me ha interesado el teatro y he oído y leído mucho sobre el Capital. En realidad, nunca he asistido a una obra.—
--¿Nunca? —
—Sólo a obras de aficionados en el colegio.
—¿Quieres ser actriz?-- Vanessa negó con la cabeza.
—Estoy convencida de que no tengo talento dramático y no me gustaría actuar delante de nadie. De sólo pensarlo me tiemblan las piernas.—
—Qué lástima —comentó Ashley—. Una chica con su cara sería un buen reclamo para el Capital.--.
Vanessa pestañeo sorprendida. Alguna que otra vez le habían dicho que tenia algo especial, pero nunca se imagino que podría llegar a ser considerados sus ojos color chocolate verdosos y su pelo negro como la noche. Su madre, Gina, siempre había dicho que la guapa de la familia era su hija mayor, Gabriella, mientras que la más inteligente era Stella. La más pequeña, o sea Vanessa, no destacaba por nada en particular.
Ashley hizo un gesto a Vanessa para que se sentara en una silla junto a ella.
—Dime qué sabes hacer y veré qué puedo hacer con el asunto de tu empleo…

miércoles, 23 de junio de 2010

CAPITULO 8: Because You Are Mine


—He venido porque... —Vanessa volvió a encontrase con su mirada y una batalla se libraba en su interior. ¿deberia confesarle sus verdaderas intenciones?¿debia decirle a ese joven porque estaba ahí realmetne? Finalmente se perdió en la belleza de los ojos del actor y de sus labios se escapo un susurro—... porque quiero ser su próxima amante.

Noqueado por la sorpresa, Efron se la quedó mirando como si hablara en un idioma extraño. Pensó su respuesta con detenimiento.
—No tengo aventuras con nenitas como vos —. Contesto agresivamente.
—¿es por mi apariencia física?¬—pregunto la morena sobresaltada por la negativa.
En los ojos de Efron había un destello de diversión... no amistosa, sino burlona.
—Entre otras cosas.
—Soy mayor de lo que aparento —contestó Vanessa con rapidez.
—Señorita Montez —sacudió la cabeza con aparente incredulidad—, tenes una manera única de presentarte. Me siento halagado por tu interés, pero, no le tocaría un pelo ni borracho. Ahora, si me disculpa...
—Quizá necesite más tiempo para pensar en mi propuesta —exclamo ella dolida por la agresividad del chico—. Mientras tanto, le quedaría muy agradecida si considerara la posibilidad de darme un empleo. Tengo aptitudes que podrían ser de gran utilidad en el teatro.
—No lo dudo —contestó Efron con sequedad—, pero ninguna que yo necesite, —Se puso en pie y su cara recuperó el color—. Será usted recompensada por la pérdida de la bufanda.
—Pero yo... —empezó a discutir.
Zachary la ignoro y comezo a dirigirse a su camarin cuando noto murmullos que probablemente venían exaltados por la noticia de su accidente.
Vanessa se lo quedó mirando fijamente. ¡Qué hombre tan impresionante! Parecía un miembro de la realeza, aunque muy probablemente la mayoría de los monarcas y princesas no estuvieran bendecidos con tamaña belleza y una complexión tan espléndida. Estaba segura de que Efron era el hombre adecuado para tener una aventura. No le tubo la menor duda de que sería algo extraordinario: una experiencia única en la vida.
A decir verdad, no había mostrado demasiada impaciencia por acostarse con ella..., pero Vanessa no había terminado todavía.
Sumida en sus pensamientos, Vanessa volvió al bastidor donde, junto a la mesa caída, yacían desperdigados los restos de la porcelana rota.
Después de levantar la mesa del suelo, empezó a recoger los trozos de loza.
Desde algún lugar cercano, le llegó la voz suave y melodiosa de una mujer.
—Cuidado, o te cortarás. Ya barrerán eso más tarde….



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