lunes, 12 de julio de 2010

CAPITULO 17: Because You Are Mine

Hola!!!!,haha,bien bien,se que estuve ausente muxo time,pero esk me enferme y estuve internada =(,pero weno,eso me dio mas inspiracion,y aki les va el cap,=D,hahaha,weno dejo de habler y pongo el cap,perdon por la hora

No le cupo duda alguna de que aquélla no era la vía adecuada para seducir a un hombre…

¿Por qué no le gustaba? Siempre le había resultado fácil hacer amigos, supuso que no era el tipo de mujer que prefería el Efron. ¿Le sería muy difícil cambiar sus sentimientos hacia ella? ¿Y cuánto tiempo le llevaría? Preocupada, se quedó mirando hacia las ensombrecidas bambalinas, donde los actores esperaban pacientemente entre los decorados móviles.
Se alzó el telón, y la historia de los jóvenes y atribulados amantes se reanudó. Prueba innegable del talento del señor Efron fue que, excepto el personaje que interpretaba, de la mente de Vanessa desapareció todo.
Después de una serie de intrincados giros arguméntales, el villano terminaba por darse cuenta de que, aun cuando lograra casarse con la bella muchacha, jamás conquistaría su amor. Tras adoptar el papel de benefactor anónimo, ayudaba a la pareja a fugarse sin dejar que supieran jamás que había sido el único responsable de su felicidad. Zachary interpretaba al personaje sin un atisbo de autocompasión y sin perder en ningún momento la máscara de cinismo. Aunque, de alguna manera, su estricto au-tocontrol hacía saber al público que su corazón estaba roto. El final de la obra era convenientemente agridulce.
El teatro estalló en gritos atronadores y aplausos de entusiasmo que duraron hasta que los actores volvieron al escenario para recibir el merecido tributo. La mayor parte de los vítores iba dirigida a Zac, que aceptó con una sonrisa y con una serie de reverencias apenas perceptibles. Tras anunciarse el programa de la noche siguiente, el telón cayó por última vez a pesar de los insistentes clamores de la concurrencia.
Vanessa tuvo buen cuidado de escabullirse antes de que el señor Efron la vea de nuevo. Alcanzó a ver su cabeza morena entre bambalinas, en el momento en que una muchedumbre de admiradores lo rodeaba. Todos querían estar cerca de él. Con un suspiro, Vanessa se dirigió al despacho..
—¿Has disfrutado de la obra, Vanessa? Alzó la vista para ver a la Ashley Tisdale.
—¡Ah, ha sido la mejor experiencia de mi vida! —contestó tras una breve lucha por encontrar las palabras adecuadas.
—¡Dios mío! —dijo Ashley, riendo por el entusiasmo de su protegida.
—No es de extrañar que digan que el señor Efron es una leyenda viva. El... él —Vanessa se detuvo sin saber cómo describir la actuación de Efron.
—Sí, ya lo sé —contestó la rubia, todavía con una sonrisa en los labios. La euforia de Vanessa se desvaneció de repente.
—Me temo que esta noche el señor Efron me ha visto entre bastidores. Sigue sin aceptarme. Lo dejó muy claro.-- Ash arqueó las cejas sorprendida.
—Es muy raro en él. Nunca ha discrepado conmigo por la gente que he contratado. No comprendo el motivo... —Dejó de hablar y se quedó mirando atentamente a Vanessa con expresión de perplejidad—. No te preocupes, querida. Mañana por la mañana, antes del ensayo, me reuniré con él y todo se arreglará.
—Espero que sí —dijo Vanessa. Tras una pausa, añadió—: Deseo con toda mi alma trabajar en el Capital.
—Entonces, lo harás —le aseguró Ashley—, a menos que el señor Efron pueda aducir una muy buena razón para lo contrario... Algo que, supongo, será bastante improbable….

martes, 6 de julio de 2010

CAPITULO 16: Because You Are Mine


--Ash tiene un corazón muy blando —la interrumpió—, y usted se ha aprovechado de ella. Yo no soy tan fácil de manipular.—finalizo Efron..

—No he manipulado a nadie —protestó Vanessa. En ese momento llegó un asistente portando una camisa limpia de lino blanco y un chaleco, para ayudar a cambiarse a Zac para el segundo acto.
—George —saludó Efron de manera cortante al tiempo que se desabrochaba la camisa mojada. Quedaban pocos minutos para que comenzara el segundo acto.
Hasta ese momento, Vanessa jamás había visto desnudarse a un hombre. A medida que se soltaban los botones, iba surgiendo una brillante musculatura. Conmocionada, se acercó a la puerta.
—Señor Efron... creo que debería irme ahora.--
—¿Va a abandonar el Capital? —inquirió con frialdad, mientras te minaba de quitarse la camisa arrugada.
Vanessa bajó la mirada con precipitación, aunque la imagen de aquel pecho amplio y desnudo ardía en su cerebro.
—Si Ashley me lo autoriza, me quedaré.
—Entonces quédese si quiere, pero pagará por ello. Voy a convertir su vida en un infierno. ¿Ha entendido?
—Sí, señor Efron —susurró Vanessa, huyendo del camerino a toda prisa justo en el momento en que Efron empezaba a desabrocharse los pantalones.
Cuando la puerta se cerró, Zac se detuvo y deseó con firmeza que se desvaneciera aquella furiosa excitación sexual. Cuando termino de cambiarse George interrumpió sus pensamientos,
—¿Necesitará algo más el señor? —murmuró.
Un balde de agua helada no habría venido mal, por no hablar de un buen trago, pero Zac meneó la cabeza y, dándose la vuelta, continuó preparándose. Con la mirada fija en el espejo, Zac suspiró intentando concentrarse en el trabajo que tenía por delante... Pero su mente al completo estaba ocupada por la muchacha: Vanessa. ¿Quién era y por qué maldita razón quería trabajar en el Capital? A todas luces era una chica demasiado distinguida para un sitio así, lo suyo no era mezclarse con la complicada gente del teatro. ¿En qué había pensado Ash al contratarla? Le habría encantado poder abordar a su codirectora y arrancarle una explicación, pero no quedaba tiempo. Tenía que acabar la representación, y nada había más importante que darle al público del Capital exactamente lo que quería.
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Como pudo, Vanessa volvió a su privilegiado lugar detrás del telón. Colocó sus ardientes mejillas sin duda, teñidas de un carmesí entre las manos. ¿Se había equivocado al insistir en permanecer en el Capital pese a la desaprobación del señor Efron? No le cupo duda alguna de que aquélla no era la vía adecuada para seducir a un hombre.

lunes, 5 de julio de 2010

CAPITULO 15: Because You Are Mine


Era el señor Efron…

El brillo de la transpiración hacía resaltar cada ángulo del rostro del actor. Aunque el color de los ojos estaba envuelto en sombras, el resplandor de una creciente furia resultó inconfundible.
—¿Usted...? —dijo—. ¿Qué car*ajo está haciendo en mi teatro?--- la morena se quedo petrificada por la agresividad del joven. La sorpresa hizo que respondiera con lentitud.
—Señor Efron... Por lo que veo, su amiga todavía no le ha hablado de mí.
—Le dije que aquí no había nada para usted.
—Sí, señor, pero Ashley no estaba de acuerdo. Me ha contratado como su ayudante.
—Está despedida —dijo con brusquedad, al tiempo que se inclinaba hacía delante, alzándose imponente sobre ella.
Vanessa podía oler el sudor de la piel y la humedad de la camisa de lino del actor, algo que no le desagradó en absoluto... Es más, le resultó fascinante. Efron hacía que todos los demás hombres que había conocido en su vida parecieran blandos e insulsos.
—No, señor —contestó, sin apenas creer que fuera capaz de contradecirlo. Se produjo un breve silencio.
—¿No? —repitió Efron con un hilo de voz, como si jamás hubiera escuchado semejante réplica.
---Ashley me ha dicho que yo le iba aser muy util, y que si usted se oponía acudiera a ella.—
De la garganta del actor brotó una desagradable risotada.
_-Eso ha dicho? Me gustaría saber a quién pertenece este maldito teatro. Acompáñeme. —Y la agarró del brazo con dureza. Una jadeante Vanessa fue empujada hacia el camerino del actor, mientras sus oídos no hacían mas que escuchar maldiciones.
--- Emmm... le agradecería que no utilizara semejantes palabras en mi presencia.--- dijo ella tímidamente.
—Entra en mi teatro sin que la inviten, me persigue suplicando un empleo... ¿y ahora me da una leccion de modales?
La puerta se cerró con fuerza y se quedaron de pie mirándose fijamente a los ojos; él con furia evidente, ella con callada obstinación. Vanessa no iba a permitir que la despidiera…
—Nunca hubiera imaginado que tras un hombre como usted se escondiera semejantes palabrotas—dijo Vanessa evitando la mirada de Zac. El abrió la boca para contestar, pero se limitó a murmurar algo.
Vanessa levanto la mirada del suelo para poder observarlo mejor, en la pequeña y bien iluminada habitación todos los detalles de la cara del actor aparecían llenos de vitalidad. La tez broncínea hacía innecesario el maquillaje, su mirada era tan penetrante que casi resultaba doloroso mantenerla, y su amplia mandíbula tenía la consistencia del granito. Ella se detuvo en sus labios preguntándose como seria besarlo. Pero la profunda voz del actor la devolvió a la realidad.
—Ha cometido un error, señorita Montez. Aquí no hay sitio para usted.
—Señor Efron, si sigue enfadado por mi torpeza de esta mañana, me disculpo por ello. De ahora en adelante seré muy cuidadosa. ¿No me dará otra oportunidad?
Lo que enfurecía a Zac era su forma de reaccionar ante ella. El recuerdo de la muchacha le había perseguido todo el día. La figura de aquella mujer habría podido derretir su glaciar, pero a Zac sólo le sirvió para reafirmarse en su resolución.
--- No tiene nada que ver con lo de esta mañana —dijo con brusque-- Lo único cierto es que aquí no hace falta.--
—Pero Ashley me dijo que había muchas cosas que hacer. Podría yudar con... el vestuario, la biblioteca del teatro...--
--Ash tiene un corazón muy blando —la interrumpió—, y usted se ha aprovechado de ella. Yo no soy tan fácil de manipular.—finalizo Efron..

sábado, 3 de julio de 2010

CAPITULO 14: Because You Are Mine


Esa noche sólo tenía una cosa que hacer: ver la primera representación teatral en Londres de Zachary David Alexander Efron.

Cuando llego al lugar, Ashley Tisdale le buscó un lugar entre basti¬dores desde donde poder ver la obra.
—Aquí estaras bien —dijo—. Sólo asegúrate de que nadie tropieze con tigo hoy, no te agradara te lo aseguro.--- la rubia sonrio y luego se marcho.
Obediente, Vanessa se acurrucó en un lateral, comprobando que, aunque desde un ángulo extraño, podía ver la mayor parte de lo que ocurría en el escenario. La obra se desarrollo medianamente bien hasta que Vanessa muy concentrada en la actuación de los jóvenes dio un respingo al darse cuenta que se sentía identificada con la protagonista, una ingenua jovencita a la que impiden casarse con el amor de su infancia y a la que, a cambio, se la promete en matrimonio con un hombre malvado que se niega a entregarla a los brazos de su auténtico amor. Para sorpresa de Vanessa, Zachary Efron no fue el elegido para interpretar al verdadero amor de la chica, sino que debía interpretar al villano de la obra. Cuando, entró en escena, un estremecimiento electrizante se apoderó del público. Al igual que el resto de los espectadores, Vanessa quedó fascinada por el aire amenazador del personaje. Quería la chica para él y ni siquiera el hecho de que ella amara a otro le impediría alcanzar su propósito. Con cada minuto transcurrido la morena no podía evitar quedar más fascinada con aquel hombre corpulento de una belleza absoluta. Cada vez que Efron hablaba, su respiración se cortaba.
—¿Qué pasa al final? —Vanessa no pudo evitar preguntarle en un susurro a un hombre que se había detenido a su lado—. ¿Consigue casarse el señor Efron con ella o la deja marchar con el otro hombre?—éste sonrio satisfecho al ver la fascinación en el rostro de la muchacha.
--- No puedo decírtelo —contestó—. Ni loco te estropearía el final.—
Antes de que tuviera ocasión de suplicarle, terminó el primer acto y llegó el intermedio. Vanessa se echó a un lado cuando cayó el telón. Un grupo de bailarines entró en el escenario para entretener al público hasta que empezara la segunda parte de la obra. Invadida por la melancolía, Vanessa esperó en la penumbra, escondida tras la abertura en la cortina de terciopelo. El momento de la reanudación se le hizo eterno sintió que un ormigueo de felicidad recorría su cuerpo. No había ningún otro lugar en el mundo en el que deseara estar más que allí.
Una gran forma negra pasó a su lado, era un hombre que venía a grandes zancadas desde el escenario, rumbo a los camerinos. Al llegar a su altura, los hombros de ambos se rozaron y el hombre redujo el paso. Se detuvo y levantó la mano hasta el punto donde se habían tocado. Lentamente, se volvió para mirarla. Los ojos de ambos se encontraron, y Vanessa sintió una punzada de inquietud en la boca del estómago. Era el señor Efron…

viernes, 2 de julio de 2010

CAPITULO 13: Because You Are Mine


El viaje fue corto pero silencioso, ya que no tenían mucha confianza mutuamente como para ya habar de sus vidas….Al llegar, Le enseñó el interior del departamento sin dejar de lado un solo detalle. Vanessa admiraba la cantidad de fotografías que había en el departamento de Chad, en mas de una aparecia con Zachary. Luego del recorrido el rubio la condujo hacia el living, donde le indico que se sentara.

--Bueno, ya recorriste mi casa, y prácticamente viste todas las fotos que jure que nunca le mostraría a una chica—bromeo y Vanessa rio—ahora tenes que contarme algo de vos—replico.
—Ah —dijo el muchacho mirando la cara de Vanessa—, ya veo que no quieres hablar de tu pasado. Bueno, encontraremos otros temas de conversación.
--Gracias señor Michael—
--Oh dios!—Vanessa se sobresalto—No me digas asi! Prácticamente tengo tu misma edad, un par de años mas diría yo.. a propósito, que edad tiene?—
--18—
-- bueno tengo exactamente 4 años mas que vos Ness, asi que no me tutees! Jaja, puedo llamarte Ness? Es que ecuche a Ash llamarte Nessa y me pareció que yo podría llam..
--no hay problema—lo interrumpió vanessa con una sonrisa.
--Perfecto!..—
Luego de unos incomodos minutos en silencio, Vanessa decidió romperlo..
--Sera mejor que valla a deshacer mi equipaje—
--Si si mejor, hasta luego Ness—
--Adios—dicho esto vanessa se apresuro a lo que seria su habitación, estaba nerviosa porque tenia que deshacer su valija vestirse bastante elegante y partir hacia el teatro para poder ver a Zac Efron actuar. Por lo tanto decidió que se iba a poner un vestido negro, bastante cortito, con una faja violeta a la altura de la cintura y junto con unos tacones. Decidio que seria mejor dejarse suelto el pelo, asi podría seducirlo mas al actor. Cuando termino no se sentía muy comoda debido a la altura, no estaba acostumbrada a usar tacos. Por lo tanto se miro una ultima vez en el espejo y salió de la habitación.decidida se dirigió a la puerta de entrada, esa noche sólo tenía una cosa que hacer: ver la primera representación teatral en Londres de Zachary David Alexander Efron.